Los ciudadanos pueden asumir unos sencillos consejos que ayudarán a las especies en peligro y la biodiversidad en general
- Imagen: Enrique A. -Cada vez más especies se encuentran en peligro de extinción, un problema que afecta no solo a la naturaleza, sino a toda la humanidad. La ciudadanía puede hacer suyos unos
consejos básicos
que contribuirán a recuperar y conservar estas especies amenazadas, y
en general, toda la biodiversidad: informarse y concienciarse del
problema, evitar y denunciar actividades ilegales, reducir tu impacto en
la naturaleza, visitar espacios protegidos y ayudar como voluntario,
consumir de forma sostenible o conducir con precaución en zonas
naturales.
1. Informarse y concienciarse sobre la extinción de animales
El primer paso para luchar contra un problema es conocerlo y
concienciarse sobre su importancia y sus consecuencias. Los científicos
alertan desde hace años del aumento de las especies en peligro de
extinción. Así lo dejan en evidencia trabajos como la
Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Nick Nuttall,
portavoz del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), asegura que "somos testigos de una sexta extinción impulsada
por los seres humanos". La pérdida de biodiversidad supone un impacto
mucho mayor de lo que puede parecer a simple vista. "Las dos terceras
partes del valor económico de la naturaleza son invisibles y no se
tienen en cuenta", como señala
Josh Bishop,
coordinador del estudio "The Economics of Ecosystems and Biodiversity
(TEEB)". La biodiversidad nos ofrece mucho más que bonitos animales o
preciosas estampas naturales: nos da la vida. Una persona concienciada
puede explicar a otros las ventajas de preservar la diversidad biológica
y cómo llevarlo a cabo.
2. Evitar y denunciar actividades ilegales con especies en peligro
La biodiversidad nos ofrece mucho más que bonitos animales: nos da la vida
El
contrabando de especies
(en especial en España, por donde se estima que circula el 30% de todo
el mercado mundial), además de ser ilegal, pone en riesgo la
supervivencia de muchos seres vivos en situación delicada. Así ocurre
cuando se adquiere una especie exótica, ya sea viva o como souvenir con
partes de la misma, como corales o colgantes de marfil. Si se detecta
uno de estos casos, instituciones como el
Seprona o el Ministerio de Industria y Comercio
agradecen cualquier información. La introducción de especies foráneas
puede también hacer peligrar la biodiversidad local al convertirse en
invasoras.
3. Reducir nuestro impacto en la naturaleza
Cuando se visita un espacio natural, el impacto que se genera puede
poner en peligro la supervivencia de las especies del lugar. Para
evitarlo se pueden seguir
varios consejos sencillos,
como recoger la basura generada para reciclarla de forma adecuada,
reducir el uso del agua, no hacer fuego salvo en zonas habilitadas para
ello y siempre con las debidas precauciones, no tocar elementos
naturales como nidos, madrigueras, etc. Si se observa alguna actividad
que ponga en peligro la naturaleza, como vertidos ilegales, uso de cebos
con veneno, etc., se debería denunciar a las autoridades competentes.
4. Visitar espacios protegidos y ayudar como voluntario
Diversas ONG ecologistas e instituciones proponen una variada oferta de programas de
voluntariado medioambiental
y contribuyen a conservar y recuperar espacios naturales que no reciben
a menudo suficientes recursos. Además de estas visitas, se puede
participar en las organizaciones ecologistas y conservacionistas que
velan por el cuidado de la biodiversidad y apoyar su trabajo.
5. Consumir de forma sostenible con la naturaleza
El cuidado de la biodiversidad y de las especies amenazadas no solo se
hace en la naturaleza, sino también en casa, en el trabajo, en la vida
cotidiana. Una forma insostenible de consumir pone en peligro la
supervivencia de todos. Por ello, conviene asumir las
siete erres del consumidor ecológico:
reflexionar antes de consumir algo, rechazar productos o actividades no
ecológicas (como los artículos de "usar y tirar"), reducir para usar
solo lo necesario, reutilizar los objetos para darles una mayor vida,
reciclar para aprovechar los materiales, redistribuir los bienes para
combatir los desequilibrios y reclamar actuaciones que contribuyan a
mejorar el medio ambiente.
6. Conducir con precaución
Muchos animales en peligro se encuentran rodeados de zonas urbanizadas y
carreteras que cruzan sus hábitats. Estos animales no saben de códigos
de circulación ni prioridades de paso de vehículos, y mueren
atropellados o quedan heridos de gravedad. Un ejemplo paradigmático en
España es el
lince ibérico.
Algunos de los escasos ejemplares de este felino han muerto por impacto
de vehículos tras ser liberados por los expertos que trabajan en su
recuperación. Por ello, al circular por un espacio natural, es
conveniente circular más despacio y con precaución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario