Jimena de la Frontera

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viernes, 17 de julio de 2015

A MEDIO CAMINO ENTRE EL GAZPACHO Y LA ENSALADA...... " LA PIPIRRANA". TIERRAS DE LAS ALPUJARRAS GRANADINAS



El verdadero origen de uno de los platos más refrescantes del verano  
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La Alpujarra granadina es un terreno abrupto cuyos pueblos conservan la magia y la serenidad de otros tiempos. Descubrimos en nuestra ruta los maravillosos paisajes cargados de historia y tradición que rodean el sur de Sierra Nevada. Sus tierras cálidas nos ofrecen además un plato muy refrescante, la Pipirrana.

Más allá de sus habitantes fenicios y romanos, la Alpujarra debe su nombre, gastronomía, arquitectura e ingeniería agrícola a los árabes. Federico García Lorca la llamaba “el país de ninguna parte”, pero lo que no puede negársele a esta tierra entre Sierra Nevada, las sierras de Lújar y de Gádor y el Mediterráneo es que tiene su propio sabor, el de la Pipirrana, plato típico andaluz a medio camino entre el gazpacho y la ensalada.

Los Tablones es nuestro punto de partida. En este pequeño pueblo vemos su iglesia de San Marcos, con un interesante y bello artesonado mudéjar. Nuestra siguiente escala es Órgiva, la considerada capital de la comarca de la Alpujarra. El aroma a azahar de naranjos y limoneros impregna esta localidad. Fue aquí donde los Reyes Católicos dejaron que se refugiara Boabdil, último emir de Granada, tras la toma de la ciudad. Visitamos el Castillejo, ruinas de un fortín almorávide (siglos XI-XII); la casa-palacio de los condes de Sástago, con un torreón árabe (siglos XVI-XVII); la ermita de San Esteban y la iglesia de Nuestra Señora de la Expectación.

Nuestro siguiente destino es Lanjarón. Descubrimos aquí su balneario, el más frecuentado de Andalucía, aunque el pueblo cuenta con otros alicientes, como los diversos ejemplos de arquitectura tradicional alpujarreña que ofrecen sus calles, sus bonitos jardines, la iglesia mudéjar de la Encarnación, construida sobre una antigua mezquita, y las ruinas de su castillo medieval almorávide.

Continuamos hacia el interior, a más de mil metros de altitud, en el lado suroccidental de Sierra Nevada, descubrimos Cáñar, que destaca por sus viviendas encajadas en las formas del terreno. En esta localidad observamos espectaculares vistas y nos sorprende por sus monumentos naturales, como el paraje de Puente Palo, hermoso pinar donde nace el río Chico, o la cueva de Sortes. Cerca encontramos la fuente de Poyo Dios, donde García Lorca se inspiró para el romance de La casada infiel.

Seguimos hacia Carataunas, el municipio más pequeño de la comarca, aunque también uno de los más bellos y apacibles, no en vano su nombre en árabe significa lugar tranquilo. Su iglesia de Nuestra Señora de la Paz, del siglo XVI, conserva valiosas imágenes, como la Inmaculada Concepción, atribuida a la escuela de Alonso Cano.

Llegamos ahora a Pampaneira, que junto a Bubión y Capileira, se extiende por el barranco de Poqueira y recibe la denominación de Conjunto Histórico-Artístico. En Pampaneira observamos sus casas blancas de tejados planos y chimenea de sombrerillo y sus típicos portales, los tinaos propios de la arquitectura de La Alpujarra.

Bubión está orientada al Mediterráneo por lo que podemos disfrutar de sus temperaturas suaves. Junto a la iglesia mudéjar de Nuestra Señora del Rosario (siglo XVI), encontramos los restos de un antiguo torreón nazarí. Podemos acercarnos también a ver su Museo Etnográfico (Casa Alpujarreña), antes de emprender camino hacia nuestra última parada. En Capileira, a los pies del pico Veleta, disfrutamos de sus estupendas vistas desde sus miradores en la Junta de los Ríos, el Tajo del Diablo o el Perchel. Su iglesia de Santa Cruz, además, conserva retablos y un interesante artesonado mudéjar.

Fuente: ABC 


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